Una obra de fe que está por completarse
En este Viernes Santo, la alfombra cobra vida en cada rincón… los diseños ya casi están terminados, gracias al esfuerzo y dedicación de los empleados municipales que, con entrega y compromiso, han dado forma a cada detalle.
Ni el cansancio ni la lluvia lograron frenar esta muestra de fe… porque cuando el corazón cree, cada color, cada trazo y cada instante se convierte en ofrenda.
San Jerónimo vuelve a demostrar que sus tradiciones no solo se conservan… se sienten y se viven con el alma.
Ya casi lista, esta alfombra es más que arte… es fe, es entrega y es el reflejo de un pueblo que honra sus raíces.










